Limpiar y mantener el suelo vinílico
Limpiar y mantener el suelo vinílico

En la actualidad cada vez están más demandados los suelos vinílicos, tanto en los hogares particulares como en las oficinas y locales comerciales. Su elevada resistencia a desgastes y humedades está logrando que consigan un hueco en el mercado de los suelos.

Ya vimos anteriormente las principales características de los suelos vinílicos y si no las conocéis, recomendamos que os las leáis cuanto antes, y así, si os animáis a instalar suelo vinílico en vuestra casa o lugar de trabajo, entenderéis mejor como limpiarlo y mantenerlo.

Precauciones a tener en cuenta

Ya sabemos que este tipo de suelos son muy resistentes al agua, pero aun así debemos tener cuidado de no inundar los suelos vinílicos, ya que el agua se podría introducir por alguno de los huecos entre el suelo y la pared y permanecer en la base del pavimento, causando olores poco agradables. Si el derrame de agua es pequeño, también debemos limpiarlo rápidamente para evitar que el suelo se decolore.

Los suelos vinílicos que tengan relieves o rugosidades serán más sensibles a productos grasos como pueden ser las cremas para zapatos.

No se deben usar productos agresivos para su limpieza, como por ejemplo disolventes, lejías o cetonas.

Este tipo de suelo no se dilata por la humedad, pero sí que lo puede hacer con fuentes de calor. Podremos usar calefacciones y radiadores, pero tendremos que tener cuidado con la exposición directa y prolongada de fuentes de calor.

No debemos bajo ningún concepto rascar el suelo vinílico con estropajos o lijas.

Mantenimiento y limpieza

Para limpiar nuestros suelos vinílicos deberemos utilizar una mopa o un aspirador, y si vamos a realizar una limpieza más profunda, podremos usar una fregona bien escurrida en agua templada, a la que podremos añadir algún limpiador neutro específico para suelos vinílicos.

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